Convalidás este precio?
“A corto plazo, el mercado es una máquina de votar. A largo plazo, es una máquina de pesar”.
- Benjamin Graham.
Una de las bondades de la Bolsa es la alta liquidez que tiene. Podés meterte o salirte en cualquier momento. A la vez, esto genera una volatilidad de precios que no se ve en otros negocios. Nosotros, como inversores minoristas, tenemos más libertad de acción. Eso puede hacer que aprovechemos movimientos exagerados del mercado pero también que suframos cuando esos mismos movimientos nos juegan en contra.
Mi última mala inversión fue comprar acciones de PayPal, a mediados del año pasado. Le había dado un 3-4% de mi cartera porque me parecía barata y pensaba que podía retomar el crecimiento. En octubre, presentó un balance “mejor a lo esperado” y la acción subía 12% antes de la apertura del mercado (yo me preguntaba por qué no compré más).
Lo primero que hago es leer la transcripción de la conferencia con analistas. En esa llamada, el entonces CEO decía que notaba debilidad en el consumo y que tenían que realizar mayores inversiones para no perder participación de mercado, lo que implicaba márgenes presionados por más tiempo.
En cuestión de minutos, la acción pasó de +12% a +4% dejando una vela horrible. La euforia inicial no decía nada sobre el momento del negocio (no había mejora real). Ahí entendí algo que intento recordarme cada temporada de balances: la primera reacción del mercado no es tan importante.
Al final, no me convencía lo que veía en el ciclo del negocio. Y aunque el mercado había “validado” mi visión por unos minutos, la historia de fondo no me cerraba. A los pocos días, al ver un débil comportamiento en el precio, terminé vendiendo con pérdidas.
Ahora estamos cerrando la temporada de balances y es un período especial que se da cuatro veces al año (febrero, mayo, agosto y octubre) que siempre trae oportunidades, pero también genera bastante ansiedad.
Son semanas intensas. El mercado se mueve fuerte fuera de horario, salen muchas noticias sobre los negocios y varias acciones suben/caen 15-20% en pocas ruedas. Es acá donde se pone a prueba nuestra convicción en cada inversión.
Siempre pienso que este es como un período de examen. Durante meses los negocios “cursan” en silencio. Operan, invierten, crecen (o no), ajustan costos, etc. Pero en estas semanas rinden cuentas. Y el mercado les pone nota, aunque a veces no sea un buen profesor.
Y como en cualquier examen, a veces hay festejos, frustraciones, alivio, sorpresas pero siempre aumenta el estrés.
En la vida también nos pasa. Parece que todo es rutina hasta que llegan esas semanas donde se definen cosas importantes. Un ascenso, un bono, una mudanza, un nacimiento. Momentos que definen meses de trabajo previo.
Pero en el mercado más o menos sabemos qué esperar. Los analistas ajustan estimaciones mensualmente, se reúnen con los directivos, el contexto acompaña o se complica según la situación social, política, económica o climática. Pero hasta que no llega el balance, no hay confirmación del rumbo que está tomando cada negocio.
Y ahí es cuando aparece el problema. Porque muchas veces nos quedamos con la primera reacción. Leés que “el resultado fue mejor al esperado” pero el precio cae 10%. Te genera una inquietud por saber qué fue lo que salió tan mal.
Para bajar mi ansiedad, no me pregunto si el mercado está equivocándose o si está en lo correcto. Me pregunto si voy a convalidar el precio al que se opere. Si no cambió nada en la tesis y la estrategia se mantiene, ¿voy vender mis acciones convalidando el precio al que me las quieren comprar en este momento?
El tiempo es más importante que el dinero.
Al final, la mayoría de las personas tiene plata para invertir, pero poco tiempo para esperar a ver los resultados. Ese tiempo es necesario para tolerar estas volatilidades y entender si algo realmente cambió en la tesis de inversión.
¿El mercado se equivoca en las reacciones negativas cuando una empresa supera las estimaciones en las ganancias? No lo sé, porque en noviembre Duolingo trajo una ganancia neta mucho mayor a la estimada y el mercado la castigó con un -25% al día siguiente. Hoy, la empresa cuesta 48% abajo de esa apertura tan negativa…
Hay casos y casos, pero con el tiempo entendí que poner el tiempo a tu favor es una ventaja enorme. Si no estás apurado a “hacer plata ya”, podés atravesar estas semanas con mucha más calma (tanto para no vender como no comprar). Si la oportunidad no se da hoy, se dará más adelante. El mercado siempre vuelve a ofrecer precios interesantes.
Cada balance me obliga a hacerme las mismas preguntas:
¿Esto cambia mi tesis?
¿Cuáles son los desafíos que enfrenta la empresa?
¿Hay un cambio en el ciclo del negocio ?
Las mejores compras que hice fueron cuando el mercado castigó fuerte a una empresa por un “mal balance” cuando el negocio seguía sólido. Pasó con MELI a fines del 2024 y con Nubank para estas alturas del año pasado. La reacción inicial fue negativa, pero el negocio seguía creciendo, la posición competitiva no cambiaba y el ciclo del negocio estaba intacto.
Ya tenía posición en esas acciones. No convalidé el precio al que me las querían comprar (no estaba apurado ni buscando un trade de corto plazo) pero sí convalidé el precio al que otros accionistas me las querían vender. Y aproveché ese castigo para sumar exposición.
El mercado se va a mover para algún lado. La pregunta es si vos vas a convalidar el precio al que el resto está dispuesto a cotizar tus empresas.
El contexto influye más de lo que parece. Cuando el mercado está nervioso (como ahora), cualquier duda se exagera. Cuando está optimista, cualquier dato mediocre se festeja. Las mejores puntas suelen aparecer cuando el flujo vendedor aumenta y pocos quieren asumir riesgos.
Tengo muchos errores que corregir como inversor. Todavía dejo pasar oportunidades extraordinarias por dudar demasiado. Y todavía me subo a acciones atractivas antes de que la tendencia acompañe.
Me sigue costando darle la razón al mercado (tener razón realmente es adictivo). Pero ganar dinero en el largo plazo exige algo de humildad y paciencia, sin perder la confianza en uno mismo.
Al final, muchas veces todo se reduce a una decisión simple: ¿voy a convalidar este precio o no? ¿Puedo esperar un poco más antes de tocar algo? Nadie me obliga. El mercado ofrece. Yo elijo.
En el corto plazo hay ruido, exageraciones y emociones. En el largo plazo, el precio termina siguiendo al negocio. Eso lo tenemos bien en claro. Ahora, la clave es no confundir una cosa con la otra, buscando entender cuáles son los puntos débiles de cada inversión (enfoque en el riesgo).
Antes, cuando una empresa me encantaba y veía que el mercado la castigaba por un resultado que a mi me parecía positivo, salía corriendo a comprar y esperaba a que tarde o temprano subiera. Hoy busco tomarme un tiempo antes de ir en contra del mercado.
Incluso en los dos últimos “casos positivos” (MELI 2024 y NU 2025), el mercado se tomó un largo tiempo antes de volver a subir. Nubank estuvo 2 meses (feb-abr) en un mismo rango de precios ($10-$12) antes de darnos ese 40% en dólares en la segunda parte del año. Y si no era esa, había otras oportunidades. El mercado es generoso.
La primera reacción casi nunca define la tendencia del precio ni el momento del negocio. Pero sí conviene prestar atención a lo que el mercado está mirando. Al final, tu resultado depende de algo mucho más simple como tolerar “pérdidas momentáneas” y no convalidar precios cuando la tesis sigue intacta.
Como siempre, lo más importante es dormir tranquilo y que tus inversiones mejoren tu calidad de vida. Espero que puedas aprovechar este nuevo contexto bursátil.
Muchas gracias por tomarte el tiempo de leer y pensar conmigo cada semana.
En estos días voy a estar respondiendo algunos mails de la semana pasada que me entraron en spam. Si me escribiste y todavía no te contesté, quedate tranquilo que ya me pongo al día. Y si hace falta, podés volver a enviarlo o dejar un comentario.
Nos leemos en el próximo correo. Que Dios te bendiga mucho.
Un abrazo,
Chino


Más que oportuno, Chino. Genial. El resultado fue mejor al esperado pero el precio cae 10%... Men cionás algo pasado en MELI y NU y vuelve a pasar ahora, después de muy buenos balances de ambas, también con NVDA. Quizá se añadió algo más, los temores x la guerra que acaba de estallar?
Leía a Ed Yardeni (desde siempre, ahora diariamente) 23/2 Quick Takes: Is AI a Frankestein? Dice q las primeras víctimas serían los white collars en cada industria. La calamidad ya habría comenzado en la que creó el monstruo, la tecnología de la información, donde el empleo está estancado desde fines 2022, cuando apareció ChatGPT. Aparentemente esta pesadilla de baja del precio de las acciones remite al paper de Citrini Research "The Global AI Crisis"... Pero la propia opinión final de Ed Y.
es cautamente optimista.
Buen decís que conviene prestar atención a lo q el mercado está mirando. Aunque "no siempre es un buen profesor"...
Gracias querido Chino, un abrazo también para vos!
Horacio Costa
Muy oportunos tus comentarios Chino querido.
Abrazo grande y muy buen finde!