¿Cuándo concentrar la cartera?
“La Bolsa es lógica, pero tiene una lógica muy especial, con muy poca relación con la del hombre de la calle”.
- André Kostolany.
Lo normal es perder. Cada tanto recuerdo esa entrevista a Manu Ginóbili en la que dijo esa frase, hablando de su carrera en la NBA, haciendo hincapié en que los fracasos son más comunes de lo que parece (aunque el éxito resalte más).
El mejor ejemplo actual es el Mundial. Esta vez, fueron 48 selecciones las que lo jugaron, pero solo una levantará la copa (que sea la celeste y blanca mañana!!), y el resto vuelve a su país con las manos vacías.
En el mercado pasa exactamente lo mismo. El año pasado, el 79% de todos los fondos activos de gran capitalización de Estados Unidos le perdieron al S&P 500 (peor que el 65% del 2024). A 10 años, la cifra empeora (el 84% pierde). Y tomando los últimos 20 años, casi el 92% de los fondos de acciones le perdió a su propio mercado de referencia.
¿Y qué tenían los ganadores? Arriesgaron mejor. No solo entendieron los momentos para hacerlo, sino que acertaron con los activos que tendrían mejores resultados. Ahí está la gran diferencia.
Llevándolo al fútbol, Scaloni también arriesgó el miércoles metiendo a Lautaro Martínez, Nico González y De Paul, sacando a 3 jugadores con una posición más “defensiva”, asumiendo el riesgo de que Inglaterra lo pueda liquidar en un contragolpe.
El DT que nos volvió a meter en otra final del mundo, entiende perfectamente qué jugadores elegir en el momento exacto donde hay que arriesgar (y también cuando hay que jugar a la defensiva).
Y si sos un inversor que decide armar una cartera eligiendo activos particulares (en vez de comprar el SPY y olvidarte), imagino que también habrás pensado en el momento de arriesgar fuerte en busca de una ganancia extraordinaria.
Desde que inicié esta newsletter, pude conocer a muchos inversores, cada uno con su propia historia. Y algo que me llamó la atención es que muy pocos se han animado a concentrar su portafolio dándole más del 50% a una sola acción.
Algo así como Warren Buffett en el tercer trimestre del 2023, ya en el final de su carrera, poniendo el 51% en Apple…
Es interesante porque la mayoría elige muy bien las empresas ganadoras y también saben mantenerlas durante gran parte de su tendencia alcista. Pero lamentablemente, le dan un pequeño porcentaje (menor al 15%) de sus carteras armadas con un montón de acciones, y no logran sacarle todo el jugo a las subas.
Ojo, sus carteras superan a los índices y logran “buenos retornos anuales”, pero se quedan con ese “gusto a poco” cuando llega la hora de hacer balances.
Y si bien mi primera experiencia en el mercado fue haciendo un “all in”, en los primeros años estuve bastante diversificado, justo cuando tenía que arriesgar fuerte ya que eran años muy alcistas. Estuve así como 3-4 años, hasta que entendí que si quería hacer una “gran diferencia” tenía que darle más de un 50% a una sola acción. Alguna vez tenía que jugármela…
Hay momentos para concentrar y momentos para diversificar. En mercados alcistas me sentía cómodo teniendo cuatro o cinco posiciones principales. Pero tardé muchos años en entender que, en circunstancias realmente excepcionales, también puede aparecer una empresa que merezca más del 50% de mi capital.
En mi caso, la primera inversión realmente agresiva llegó recién cuando ya tenía un patrimonio que para mí era importante. Una variación del 20-25% equivalía a varios años de trabajo. Justamente por eso no quería tomar una decisión impulsiva.
Yo ya había aprendido que concentrar la cartera no era jugarse todo y dejar la posición hasta que salga bien. Mi razonamiento era aceptar una oportunidad cuyo riesgo-beneficio era tan favorable que merecía mucho más espacio que el resto de la cartera, manteniendo una gestión activa de la posición como cualquier otra.
Después de estudiar teoría de portafolios y de observar durante años cómo se comportaban distintos inversores, me quedó una regla práctica que uso hasta hoy. No es una fórmula matemática. Simplemente es una forma de interpretar el nivel de convicción que tengo en cada posición…
5-10%: soy optimista.
10-20%: tengo una convicción alta.
20-35%: considero que es una oportunidad muy atractiva.
35-50%: veo una oportunidad extraordinaria, de esas que aparecen en contextos negativos
Más del 50%: solo tendría sentido si se da una circunstancia realmente excepcional.
Ahora, que una posición sea grande no significa que esté 100% seguro que vaya a salir bien. Tengo muuchos más errores que aciertos para contar. La clave está en que los errores sean posiciones relativamente chicas y entender que, cuando la narrativa alcista no se desarrolla, hay que aceptar la pérdida lo más rápido posible y seguir adelante.
Pero creo que todos en algún momento tenemos la oportunidad de “arriesgar bien” a lo grande. Por ejemplo, si tenés una cartera de 50.000 dólares, me refiero a que te animes a invertir 30-35 mil dólares en una sola acción con un potencial de triplicar en los próximos años con un riesgo-beneficio atractivo. Esas son las historias que cambian vidas.
El fin de este mail es motivarte a que te arriesgues, siendo consciente y cuando entiendas de que te llegó el momento.
Si sirve de inspiración, no voy a dejar de compartir la historia de mi mejor inversión. Compré acciones de Tesla a mediados del 2019, pero no le había dado un alto porcentaje de mi cartera en el principio, hasta que llegó MI momento...
Venía estudiando la empresa desde el 2018. Conocía el negocio, seguía los balances trimestrales, escuchaba las conferencias, y tenía una idea bastante clara de cuánto podía pagar el mercado si las cosas se daban bien. Lo que nunca imaginé era que una pandemia terminaría acelerando la adopción de los autos eléctricos en todo el mundo.
La realidad es que no compré porque supiera lo que iba a pasar. Con la información que tenía en ese momento, la relación entre riesgo y beneficio me parecía lo más atractivo en el mercado. Aunque, como estábamos terminando el 2019 con una fuerte suba, me mantenía diversificado.
Marzo del 2020 marcó mi vida. No solo por la pandemia, sino porque me fui de vacaciones a Colombia y, una semana después, el mundo prácticamente se detuvo. Mientras estaba perdido en una isla con muy poca conexión a internet, el mercado se desplomaba y los aeropuertos cerraban.
Recuerdo correr al aeropuerto para intentar volver a Buenos Aires. No logré tomar un vuelo director, pero sí salir de Colombia (país que estaba cerrando fronteras). Terminé varado, durmiendo varias noches en el piso del aeropuerto de Santiago de Chile, mirando desde el celular cómo Tesla había caído cerca de un 45% desde la última vez que había entrado a mi comitente (en ese entonces, no solía mirar mucho el mercado).
Probablemente era uno de los momentos de mayor incertidumbre que había vivido como inversor. Y, al mismo tiempo, uno de los momentos donde veía mayor oportunidad.
Cuando finalmente llegué a casa, tomé la decisión más importante de mi carrera como inversor. Llevé a Tesla al 80% de mi patrimonio en medio de un fuerte rebote, con la FED anunciando una inyección de liquidez tremenda. Me sentía desnudo.
Si bien la tendencia fue alcista desde que tomé la decisión, hubo ruedas donde me tuve que atar de manos para no “tomar ganancias” tras un 30% de suba que impactaba de lleno en mi comitente. Sé que lo más duro suele ser ver tu comitente caer y no tocar nada, pero también es muy difícil no vender en las voladuras (sobre todo cuando viste fuertes rebotes desvanecerse en cuestión de días).
Logré mantener la alta exposición, con mi tenencia subiendo 400% en menos de un año, y empecé a rotar cuando veía oportunidades en el sector energético (como en Vista). Esa inversión me dio una gran libertad financiera, lo que no hubiera sido posible se mantenía la diversificación inicial (el resto de la cartera subió un poco más que el SPY).
Con el diario del lunes es fácil pensar que era una decisión obvia. No lo era. Salió bien. También podría haber salido muy mal, porque me hubiera costado años recuperar esa inversión. Y creo que esa es la enseñanza más importante, haber sido consciente de que el escenario bajista también podría darse y aún así, estar tranquilo con la decisión.
Este tipo de oportunidades aparecen muy pocas veces, pero la clave es que estés preparado para cuando te llegue. SPOILER: TE VA A LLEGAR.
Si alguna vez vuelvo a concentrar más del 70% de mi patrimonio en una sola empresa, no será porque crea haber encontrado “la acción perfecta”. Será porque, después de estudiar durante mucho tiempo un negocio, esté con una alta convicción en la empresa y se dé la circunstancia ideal para volver a arriesgar fuerte.
También aprendí que, más que encontrar una gran oportunidad, lo importante es llegar vivo a la siguiente. Porque el mercado abre todos los días, pero las grandes oportunidades aparecen cada varios años y el mercado está lleno de espejitos de colores que terminan destruyendo carteras.
Buscando estar preparado para la próxima oportunidad, entendí que se tiene que dar un escenario ideal y yo ya tengo que tener en mi cabeza las condiciones en las cuales volveré a arriesgar…
Hoy veo algunas empresas que siempre me gustaron cotizando al mismo precio que hace dos años. Mientras tanto, siguieron invirtiendo fuerte en inteligencia artificial, sus métricas ya empiezan a mejorar y creo que pueden ser algunas de las grandes ganadoras del próximo ciclo de crecimiento. Si además, la política monetaria se vuelve más expansiva, el mercado probablemente pague múltiplos bastante más altos por ellas.
Ahora estoy bastante diversificado, esperando el momento ideal para volver a concentrar en alguna de estas acciones. No sé cuándo llegará esa gran oportunidad, pero quiero estar listo para cuando llegue.
Las condiciones generales que busco son estas…
S&P 500 dejando atrás una corrección mayor al 25%.
Mayoría de bancos centrales por iniciar ciclo expansivo.
Valuaciones debajo del promedio histórico.
Alto pesimismo sobre un sector o un mercado específico.
Negocios beneficiándose de un nuevo contexto macro.
Es muy difícil que eso ocurra sin malas noticias. Necesitamos que la situación se complique para que aparezcan esas oportunidades y poder arriesgar fuerte. A ver, conozco muy pocos casos de inversores que concentraron su cartera en medio de un mercado alcista y aun así compraron a excelentes precios. Pero, por lo general, el mercado regala acciones cuando el mundo está lleno de problemas.
Ahora, también espero que éstas empresas queden con las siguientes condiciones…
Saliendo mejor parada de un ciclo de declive.
Expectativas con potencial de mejorar en los siguientes 12 meses.
Ganancia neta y flujo de caja libre iniciando ciclo de crecimiento (20% anual).
Bajas valuaciones en relación a sus perspectivas.
Comportamiento de precio dejando figuras de reversión.
Estas eran las condiciones de Tesla en el 2019, de Vista en el 2021 y de Argentina en el 2022. También de muchas empresas tecnológicas en el 2023 y de los bancos argentinos a fines de ese año.
Hoy me pasa que veo varias acciones (como MELI y NU) que cumplen con estas 5 condiciones, pero que el contexto macro no me convence para arriesgar fuerte ahí. También otras acciones menos conocidas que están por acelerar el crecimiento de su flujo de caja libre y que quedaron atractivas, pero en las que todavía no tengo convicción como para darles una alta exposición.
Por eso también creo que la inversión es muy personal y que por más que Claude te arme “las 5 acciones con mejor riesgo-beneficio” del mercado, es muy difícil poner plata (y mucho menos mantenerla) en donde no hay confianza.
Yo estoy preparado para volver a concentrar cuando aparezcan esas condiciones. Puede que falten meses o incluso años. No lo sé. Me cuesta creer que tengamos una caída fuerte en el corto plazo, pero también aprendí que intentar adivinar el movimiento del mercado suele ser una pérdida de tiempo. Cada vez muevo menos mi cartera, aunque tengo bastante claro qué tendría que pasar para volver a asumir un riesgo importante.
Y retomando el paralelismo con la Selección, mañana vamos a sufrir cada vez que un jugador argentino intente gambetear, filtre un pase entre líneas o salga jugando desde abajo. Porque cada una de esas jugadas implica un riesgo. Pero también sabemos que las copas del mundo se ganan tomando los riesgos correctos en el momento adecuado. Arriesgar por arriesgar rara vez funciona; hacerlo cuando las probabilidades están a tu favor cambia completamente la historia.
Espero que este mail te ayude a construir tus propios criterios para reconocer esos momentos. Tal vez no lleguen este año ni el próximo, pero cuando aparezcan, el trabajo ya tiene que estar hecho.
Las grandes oportunidades casi nunca dan tiempo para “analizarlas tranquilos”, pero sí premian a quienes se prepararon de antemano.
Muchas gracias por compartir conmigo otra reflexión! Si ahora mismo estás concentrando tu cartera, me gustaría conocer tu visión dejando un comentario o respondiendo a este correo… Y si estás diversificado, también!
Deseo que en unas horas estemos todos los argentinos festejando nuevamente.
Vamos Argentina carajo!!
Abrazo de gol,
Chino


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Coincido chino, saliendo un poco de las acciones, hoy a mi punto de vista BTC es una oportunidad historica de aca a 2 años que merece sobreponderar a estos precios, despues de mucho tiempo esperando estos precios. Esperemos el mercado me de la razon de cara a 2028..
Muy buena reflexión Chino, y buenos comentarios de los colegas también.
Personalmente creo que las buenas diferencias se hacen de dos formas: 1) invirtiendo a largo plazo y 2) buscando oportunidades para concentrar y hacer buenas diferencias.
El tema es (como comentaron) tener la calma y el estado de ánimo para "bancarse" las volatilidades.
Abrazo grande